La inversión en una piscina la definen sobre todo dos cosas: el tamaño del casco que elijas y lo que tu terreno exija para recibirlo. Después pesan el equipamiento, la vereda perimetral y si vas a climatizarla. Por eso no existe un precio de lista: la misma piscina puede costar distinto en dos casas según el acceso, el suelo y las terminaciones. El número final se cierra en una visita técnica, que en nuestro caso es sin costo y va antes de cualquier seña.
Por qué no publicamos una lista de precios
Podríamos poner un número al lado de cada modelo, pero sería un número que después no se sostiene. Dos casas que eligen exactamente la misma piscina pueden terminar con presupuestos distintos, porque una tiene acceso directo por el costado y la otra necesita grúa, o porque una tiene suelo firme y la otra aparece con napa a los dos metros.
Preferimos decirte con claridad qué mueve el número, y después mirarlo en tu terreno. Un presupuesto que se arma sin ver el lugar es un presupuesto que se corrige después, y esa corrección siempre llega en el peor momento.
Lo que más mueve el número
Lo que no está incluido y conviene saber
Hay dos cosas que quedan fuera de la propuesta y es mejor tenerlas claras desde el principio. El agua para el llenado inicial corre por cuenta del cliente. Y el eventual uso de grúa, cuando el terreno no permite ingresar el casco por el costado, se evalúa y se define durante la visita técnica.
El presupuesto se arma contemplando que la maquinaria de excavación pueda entrar al terreno. Si eso no es posible, cambia el planteo y se conversa antes, no después.
Cómo se ordena el pago
Con la seña se congela el precio presupuestado y se reserva el cupo de obra. El saldo se abona contra entrega y conformidad de obra, es decir cuando la piscina está terminada y funcionando, no antes.
Ese orden importa: significa que el precio que aceptaste es el precio que vas a pagar, y que el grueso del dinero se mueve recién cuando el trabajo está hecho.
Qué hacer antes de pedir presupuestos
Para comparar de verdad entre distintas propuestas, mirá que estén cotizando lo mismo. Muchas diferencias de precio entre presupuestos no son descuentos: son cosas que uno incluye y el otro no.
Fijate especialmente si el presupuesto contempla el retiro de la tierra y los escombros, si incluye las conexiones eléctricas y el tablero, si la vereda perimetral está adentro o va aparte, y qué garantía escrita te dan sobre la piscina y sobre la instalación. Ahí suele estar la diferencia real.
Preguntas frecuentes
Porque el mismo modelo puede costar distinto en dos casas, según el acceso al terreno, el tipo de suelo y las terminaciones que elijas. Publicar un número que después hay que corregir genera más problemas de los que resuelve. Preferimos explicarte qué lo determina y cerrarlo en la visita técnica.
El tamaño del casco y el acceso al terreno. El tamaño porque arrastra todo lo demás: excavación, tierra a retirar, vereda y equipamiento. El acceso porque define si el casco entra con la maquinaria habitual o si hace falta una grúa.
Con el pago de la seña se congela el precio presupuestado y se reserva el cupo de obra. Por eso la visita técnica va antes: es el momento de validar la viabilidad y el precio final en persona, no después de haber cobrado.
No. Es 100% sin costo y va antes de solicitar cualquier pago o seña. Ahí analizamos los accesos para la maquinaria, hacemos la nivelación láser y validamos la viabilidad del proyecto en tu terreno.
Sí. Dejar la instalación preparada desde el inicio sale menos que volver a intervenir después, y es lo que te permite usar la piscina muchos más meses al año en vez de solo en verano.
El plazo estándar es de 8 días de preparación más 4 días de obra, sujeto a las condiciones del terreno y de accesibilidad.
¿Querés saber qué opción entra en tu casa?
Contanos cómo es tu terreno y qué uso le querés dar. Te orientamos con opciones reales, y si avanzás, la visita técnica de evaluación es sin costo.
